domingo, 12 de marzo de 2017

Entrevista 5. NUTRICIÓN Y PSICOLOGÍA

Para tratar este tema, agradezco enormemente la cooperación y amabilidad del Mtro. Alan Pedraza, nutriólogo de profesión, graduado en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, maestría en Agronegocios, diplomado y certificación en Nutrición deportiva, ciencias del entrenamiento y rehabilitación de lesiones por el Instituto de Ciencias de Nutrición y Salud en Barcelona España ha laborado para el Sistema DIF Hidalgo (de forma externa) coordinando un programa piloto en zonas de pobreza extrema del Estado de Hidalgo; Secretaría de Salud del Gobierno Federal como “Nutriólogo Jurisdiccional” a cargo del programa contra sobrepeso, obesidad y enfermedades crónico no transmisibles en 4 municipios del Estado de Hidalgo, Catedrático de diferentes Universidades como: Universidad del Valle de México Campus Puebla, Universidad Tolteca de Puebla, Universidad Mesoamericana Campus Puebla; Nutriólogo de la Federación Mexicana de Futbol, atendiendo a todas las selecciones nacionales de futbol varoniles (sub-15,16,17,18,20,22, 23, futbol de playa, futbol de salón y selección mayor), femeniles (sub-15,17,20 y selección mayor) participando en elaboración de las dietas y suplementación de los jugadores para torneos clasificatorios a mundiales oficiales de la FIFA y mundiales (varoniles: sub 17 y sub 20), Copa América 2015 y Copa Oro 2015; coordinador de Nutrición y Atención Médica del Instituto Cedrus en Pachuca, Hidalgo y Catedrático/docente de la Maestría en Nutrición Deportiva de la Universidad del Fútbol y Ciencias del Deporte del Club Pachuca. Ha impartido más de 20 conferencias en el país; actualmente escritor de artículos con literatura científica para Editorial Panamericana (la Editorial más importante de habla hispana en libros académicos sobre salud), consultoría en nutrición deportiva, enfermedades crónicas, coaching nutricional y de salud; participación en programas de tv locales (Radio y Televisión de Hidalgo y Tv Azteca Hidalgo), consultoría particular y actualmente Coordinador Académico de la Licenciatura en Nutrición en el Instituto de Estudios Superiores Elise Freinet. Fundador de la página de Facebook: Nutriólogo Alan Pedraza.


Nutripobre: ¿De qué manera afectan nuestras emociones en la elección de los alimentos?
Alan: Tenemos que ser muy claros que la relación emoción-alimentación existe, no está documentada de una forma contundente, así como tampoco hay procesos fisiológicos, metabólicos, entre otros que estén identificados de manera contundente en la alimentación pero si se sabe de la existencia de esta relación que cada día está más estudiada, ahora bien todo apunta a que “no es la emoción misma la que determina qué, cuánto, cuando, donde y como comer si no el manejo de esta emoción, es decir, como la afrontamos la que determina el proceso”.

N: Existe la creencia de que el consumo de alimento con alto contenido en triptófano pueden ser benéficos en estados depresivos o en comportamientos obsesivos ¿qué tanto hay de cierto en ello?
A: el triptófano es un aminoácido más, que claramente al parecer está implicado en una serie de procesos done podemos encontrar implicados a la serotonina y melatonina por ejemplo, ambas hormonas involucradas en procesos de relajación sin embargo la depresión que también tiene un montón de donde “rascarle” para entenderla, no es producto de un déficit de triptófano, entendámoslo fácil pensemos que perdemos el trabajo y ni la dosis más fuerte de triptófano del alimento que sea o suplemento hará que la depresión se vaya y vuelva a la calma a ti…. Si no sabes lo que es perder un trabajo piensa que pierdes a tu pareja, pasaría lo mismo y mucho menos cuando pensamos que un alimento con  triptófano hará que tu sueño llegue de forma súbita, repentina y pronta cual narcoléptico, no se absorbe tan rápido como para mostrar ese efecto.

N: ¿Hay evidencia sólida de que ciertos alimentos aumenten la ansiedad, que generen hiperactividad o que influyan en nuestras emociones?
A: Si queremos una respuesta rápida sería, no, no hay evidencia de que un alimento aumente la ansiedad de hecho la relación en teoría es inversa, más bien la ansiedad haría que aumente el consumo de algunos alimentos y en este sentido la evidencia es algo confusa puesto que la respuesta a la ansiedad es individual, pues que de forma empírica, las emociones negativas inducirían a la supresión del hambre y apetito (esto desde un enfoque “natural”), existen personas que ante un estímulo aversivo suprimen de muchas maneras el apetito, sin embargo existen otras que hacen que su apetito aumente, esto lo podemos responder con las 3 hipótesis más conocidas: la hipótesis del control psicosomático, la hipótesis de la sitracción y la hipótesis del o enmascaramiento” que hacen que la respuesta de la sobrealimentación sea ansiolítica. Recordemos que la mente trabaja en gran parte por asociación libre así que puede asociar fácilmente la experimentación de una emoción con un alimento.

N: Muchos afirman que la mente es muy poderosa y que es capaz de afectar las funciones de nuestro cuerpo y que si “comes con culpa engordas” o que si “comes con asco enfermas” ¿qué tanto hay de cierto en ese tipo de afirmaciones?
A: Llamar a la mente como algo “muy poderoso” me parece de pronto poderosamente místico, claro que la mente tiene uno de los papeles más importantes en nuestro cuerpo y mientras más la entendamos y estudiemos, ayudaremos a esclarecer estas situaciones pero el llamarle poderosa hace que aparezcan a escena muchos personajes con teorías, cursos, talleres y cuanta cosa les vienen en mente que tenga los prefijos de neuro, psico, mind y demás que creo que ha hecho más daño que beneficio, comer con asco, es eso, una emoción, un aprendizaje y una sensación que si limita o interviene en tu vida, tu alimentación y salud pero de ahí a adjudicarle la unicausalidad de: “si comes con aso enfermas”, es igual de asqueroso… tira de lo mismo que pensar que comer con culpa hará que la lipogénesis de novo se active de forma automática generando hipertrofia e hiperplasia de los adipositos. No, no funciona así, si tienen que ver en nuestra salud y procesos, pero no podemos soltar afirmaciones de ese tipo.

N: ¿Subestimamos como nutriólogos el estado anímico de los pacientes en la adherencia y en los resultados del tratamiento nutricional?
A: No creo que el nutriólogo subestime el papel del estado anímico de los pacientes en sus resultados, más bien en ocasiones creo que no le pasa ni por la mente, como al médico, al fisio y otras profesiones relacionadas con la salud y también llegamos a encontrar a nutriólogos que saben que hay un factor psicológico inmiscuido en esto y es cuando deciden estudiar coaching pnl o algo parecido, el problema es la calidad de estos cursos, no todos son buenos, te los topas por ahí hablando de aprendizaje sin saber que es aprendizaje o se aprenden una palabra como “competencias” y te la recitan pero ni idea de cómo funciona eso, solo repiten lo que les “enseñaron” en el curso.

N:  En relación a los cursos estos que podemos tomar sobre conductas, pln, o coaching ¿Estamos capacitados los nutriólogos para modificar una conducta alimentaria que tiene que ver con el placer en la que entra en juego el sistema de recompensa?
A: No, definitivo no estamos capacitados y no sé si realmente tengamos que estar capacitados al 100, el papel del psicólogo es fundamental en esto, hay que darle su lugar y derivar al paciente con ellos cuando amerite, otra cosa diferente es el conocimiento de esta o estas situaciones.

N: Sobre el ayuno o desayuno, hay quienes afirman que: “si una persona omite el desayuno, la sección del cerebro que se relaciona con el placer, se activa a través de imágenes de alimentos con alto contenido calórico, además de incrementar la ingesta de alimentos a la hora de almorzar, si no se desayuna lo suficiente se tiende a comer de más a la hora de la comida”; no son palabras mías, pero me gustaría conocer tu opinión al respecto.
A: afirmar en nutrición es peligroso, tan peligroso como decir que todos los que ayunan activan el núcleo accumebns y hay una descarga dopaminérgica que llevaría al placer para comer algo, puede que existan personas así y puede que existan personas que no, más bien para que esto suceda se deben de dar una serie de situaciones y desencadenar procesos a la par pero volvemos al punto la experimentación de placer no sería causalidad del ayuno.

N: ¿Cuáles serían las estrategias o modelos de tratamiento al paciente con obesidad desde el punto de vista psicológico que mejores beneficios aporta?
A: Esta respuesta en definitiva la tocaría responderla a un psicólogo, es su área, su rama, su especialización y su profesión, podemos tener todas las herramientas, conocimientos (sin título) y cartas para manejar a un paciente de manera psicológica pero definitivo debemos darle su lugar a quien le toca nos guste o no, conozco los modelos, me gusta estudiarlos pero no quisiera caer en promover tratamientos o esquemas de abordaje del tema, algunos le llaman intrusismo que tampoco me gusta el término, yo mas bien le llamaría, respeto a la profesión del otro.

N: Entonces el tratamiento de la obesidad ¿crees que el tándem perfecto es psicología- nutrición? O ¿qué más añadirías en la ecuación?
A: agregaría el termino social, económico, histórico, cultural, genético, geográfico, neurobiológico y un par de ramas más… tampoco todo tira de la mente y los nutrientes, hay más cosas metidas en esto.

N: Es importante que el nutriólogo tenga una estrecha relación con otros profesionales para el tratamiento integral de diversas patologías, en particular del psicólogo ¿qué tipo de padecimientos crees que se deben manejar en conjunto?
A: Respuesta corta, todos. Todos tenemos temas mentales que mejorar y no es malo mas bien necesario. En todo tema de salud, esta inmiscuida la psicología, recordemos que nuestra salud es biopsicosocial.


 Si te interesa conocer más a cerca del trabajo de Alan, puedes seguirlo en su Facebook: Nutriólogo Alan Pedraza.

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